viernes, 23 de octubre de 2009

Ricos alemanes piden más impuestos: """valores"""

¿"Los valores de los empresarios"? Sí, también los tienen. No todo es avaricia o codicia y aunque hay mucho "moniato" (forma despectiva de llamar a personas con muy pocos valores y actitudes negativas) que piensa que "la codicia es el Dios", ejemplo Gordon Gekko en Wall Street, también hay empresarios y multimillonarios que tiene valores.

Ricos alemanes, a favor de pagar más impuestos

Leo hoy en el País esta noticia Ricos alemanes, a favor de pagar más impuestos y digo, sí, es posible, y no son los primeros.

Pese a lo que diga el imaginario popular, los ricos no siempre dedican parte de su tiempo y de su dinero en buscar maneras de evitar al fisco. Un grupo de adinerados alemanes ha lanzado una campaña para que el gobierno de su país eleve los impuestos a quienes tienen las cuentas más saneadas.

La noticia proviene de la BBC : Rich Germans demand higher taxes y consiste en una campaña de los ricos alemanes para que le haga pagar más impuestos ¿?¿?

Traigo parte de la idea porque creo que tiene mucho valor, hoy, en nuestros días, pensando en los ricos y grandes emprensarios españoles, unos señores que se han hecho, y están haciendo, ricos a "nuestra", repito "nuestra" costa.

"La solución a la crisis", aseguran en su manifiesto, "deberá basarse en una gran inversión en ecología, educación y justicia social".

Recuerdo el artículo:

Warren Buffet, empresario y segundo hombre más rico del mundo, dice que los ricos deberían pagar más impuestos. !Vamos, un “frikis”!

y escucho a Rajoy o a Díaz Ferrán y me da vergüenza. Vergüenza. Lo único que están pensando es en rematar la faena, despues de la década prodigiosa que se han calzado. Una vergüenza que, despues de haber robado, a los mileuristas, a través de las hipotecas y los pisos en las nubes, ahora, quieran rematar la faena con el despido libre y la reducción de las prestaciones sociales de todo tipo. Un 10 para Warren Buffet y los ricos alemanes que comprenden que estamos en este mundo para algo más que para enriquecerse. La codicia no es el Dios a pesar de los neocon, neoliberales y republicanos norteamericanos y Rajoy con todo su equipo.

sábado, 17 de octubre de 2009

10 Consejos para arruinar tu negocio, Donald R. Keough

A través del Blog Management Estratégico he accedido al post "10 mandamientos del fracaso" , escrito en el blog Humanismo y Creatividad , que viene a resumir el libro The 10 commandments of business failure del escritor Donald R. Keough . Me ha parecido una buena reflexión. Hay que empezar por saber lo que no se debe hacer. Se trata de un lirbo traducido al castellano aunque creo que no hay existencias, ahora, en España. Agrego los 10 consejos y sugiero ir al post "10 mandamientos del fracaso" y al libro para una lectura sosegada.

Consejos para arruinar tú negocio

1. Dejar de tomar riesgos

2. Ser inflexible

3. Aislarse

4. Creerse infalible

5. Moverse en la ilegalidad.

6. No dedicar tiempo a pensar

7. Dejarse llevar por “expertos” y consultores

8. Adorar la burocracia

9. Ser ambiguo

10. Tener miedo a fracasar

sábado, 10 de octubre de 2009

Eficiencia y eficacia entre los objetivos de un plan

Desconozco el autor de este cuadro explicativo que incluye conceptos como eficacia y eficiencia entre los objetivos de un plan, así como la gestión del tiempo y el estrés, entre lo urgente y lo importante.

jueves, 1 de octubre de 2009

Intuición frente a tanto racionalismo epidémico, Miguel Angel Cornejo

Hemos discutido sobre la "fatalidad" de los datos, el reacionalismo y la fuerza de la intuición. Casualmente había leído momentos antes este artículo y lo he pasado a mis compañeros. Aquí lo subo, me parece una interesante reflexión.

Escuche su Intuición

Cuando Frederick Taylor desarrolló a principios de siglo la llamada administración científica, la intuición se convirtió en una herejía en la dirección de empresas en la que los hechos están por encima de las opiniones, la jerarquía sobre la flexibilidad, la estructura sobre la espontaneidad y el análisis sobre la síntesis y entonces entramos de lleno en la época medieval de la administración. Esta corriente racionalista ha dejado a la zaga a las empresas occidentales en relación a la agresividad asiática y en especial con modelos más flexibles, intuitivos e imaginativos poniendo en tela de juicio a las tradicionales corrientes administrativas norteamericanas a grado tal que también han puesto en tela de juicio las escuelas de negocios de aquel país.

Afortunadamente hay un antídoto para el racionalismo epidémico que se llama intuición, que es la fe que tenemos en nuestro juicio interno que nos indica cuando las cosas van a resultar correctas o no, desafiando la racionalidad de las cifras o de los hechos. Shakespeare en su obra Otelo nos narra lo fácil que es perder esa fe, Otelo deja de creer en su intuición en un momento crítico de su carrera y los resultados fueron desastrosos, dejándose manipular por un subordinado que le presentaba hechos y dejó de escuchar su voz interior que le indicaba que estaba haciendo lo equivocado.

Wester Angor, de la Universidad de Texas, en una muestra realizada con 200 ejecutivos encontró que los altos ejecutivos tuvieron un porcentaje significativamente superior en cuanto a intuición comparado con ejecutivos a nivel medio o bajo. Los presidentes de las empresas de mayor éxito a nivel internacional tienen una confianza extraordinaria en su sentido intuitivo como lo demuestran diversos estudios realizados sobre el tema, “administrar con la izquierda y dirigir con la derecha”, análisis que realiza la Universidad de Harvard al respecto donde se manifiesta la importancia de este elemento para el éxito corporativo.

Albert Einstein señalaba que el descubrimiento de su teoría de la relatividad se debió a un destello de percepción, “el factor que realmente vale”, señalaba “es la intuición”.

En la historia moderna de los negocios, muchos de los productos que se comercializan con éxito o ideas que han venido a revolucionar la industria de los servicios son producto de la intuición. Observe los hechos, analice las cifras y combínelas con suficiente dosis de intuición, puede ser el 1% que pueda hacer girar 100% los resultados finales.

Ray Kroc no hizo caso del consejo de su abogado quien le aseguraba que en su locura de pagar a los hermanos McDonald 2.7 millones de dólares por su hamburguesería, financieramente no se justificaba, pero Ray creyó más en su intuición que a los hechos que le mostraba su consejero. La intuición es lo único que puede proteger a un director de los ejecutivos incompetentes con labia.

El director de éxito debe confiar en su intuición como en un hecho, para lo cual, antes de tomar una decisión en la que tenga dudas primero aliméntese lo más posible con cifras y hechos, segundo cálmese no se precipite, tercero aprenda a ver las cosas en forma diferente, cuarto piense qué haría su competencia en un caso similar y alerta, no se deje lamparear solamente pensando en el aspecto financiero de la decisión, piense cuántos ángulos ganadores ofrece la alternativa analizada.

Fuente: "Escuche su intuición" (Excelencia Empresarial) Miguel Angel Cornejo online

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