jueves, 1 de octubre de 2009

Intuición frente a tanto racionalismo epidémico, Miguel Angel Cornejo

Hemos discutido sobre la "fatalidad" de los datos, el reacionalismo y la fuerza de la intuición. Casualmente había leído momentos antes este artículo y lo he pasado a mis compañeros. Aquí lo subo, me parece una interesante reflexión.

Escuche su Intuición

Cuando Frederick Taylor desarrolló a principios de siglo la llamada administración científica, la intuición se convirtió en una herejía en la dirección de empresas en la que los hechos están por encima de las opiniones, la jerarquía sobre la flexibilidad, la estructura sobre la espontaneidad y el análisis sobre la síntesis y entonces entramos de lleno en la época medieval de la administración. Esta corriente racionalista ha dejado a la zaga a las empresas occidentales en relación a la agresividad asiática y en especial con modelos más flexibles, intuitivos e imaginativos poniendo en tela de juicio a las tradicionales corrientes administrativas norteamericanas a grado tal que también han puesto en tela de juicio las escuelas de negocios de aquel país.

Afortunadamente hay un antídoto para el racionalismo epidémico que se llama intuición, que es la fe que tenemos en nuestro juicio interno que nos indica cuando las cosas van a resultar correctas o no, desafiando la racionalidad de las cifras o de los hechos. Shakespeare en su obra Otelo nos narra lo fácil que es perder esa fe, Otelo deja de creer en su intuición en un momento crítico de su carrera y los resultados fueron desastrosos, dejándose manipular por un subordinado que le presentaba hechos y dejó de escuchar su voz interior que le indicaba que estaba haciendo lo equivocado.

Wester Angor, de la Universidad de Texas, en una muestra realizada con 200 ejecutivos encontró que los altos ejecutivos tuvieron un porcentaje significativamente superior en cuanto a intuición comparado con ejecutivos a nivel medio o bajo. Los presidentes de las empresas de mayor éxito a nivel internacional tienen una confianza extraordinaria en su sentido intuitivo como lo demuestran diversos estudios realizados sobre el tema, “administrar con la izquierda y dirigir con la derecha”, análisis que realiza la Universidad de Harvard al respecto donde se manifiesta la importancia de este elemento para el éxito corporativo.

Albert Einstein señalaba que el descubrimiento de su teoría de la relatividad se debió a un destello de percepción, “el factor que realmente vale”, señalaba “es la intuición”.

En la historia moderna de los negocios, muchos de los productos que se comercializan con éxito o ideas que han venido a revolucionar la industria de los servicios son producto de la intuición. Observe los hechos, analice las cifras y combínelas con suficiente dosis de intuición, puede ser el 1% que pueda hacer girar 100% los resultados finales.

Ray Kroc no hizo caso del consejo de su abogado quien le aseguraba que en su locura de pagar a los hermanos McDonald 2.7 millones de dólares por su hamburguesería, financieramente no se justificaba, pero Ray creyó más en su intuición que a los hechos que le mostraba su consejero. La intuición es lo único que puede proteger a un director de los ejecutivos incompetentes con labia.

El director de éxito debe confiar en su intuición como en un hecho, para lo cual, antes de tomar una decisión en la que tenga dudas primero aliméntese lo más posible con cifras y hechos, segundo cálmese no se precipite, tercero aprenda a ver las cosas en forma diferente, cuarto piense qué haría su competencia en un caso similar y alerta, no se deje lamparear solamente pensando en el aspecto financiero de la decisión, piense cuántos ángulos ganadores ofrece la alternativa analizada.

Fuente: "Escuche su intuición" (Excelencia Empresarial) Miguel Angel Cornejo online

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